
Son muchas recaídas, por eso miro el día de hoy con cierta prevención, recelo y escepticismo. Un día no significa nada, pero puede ser el comienzo. Las comidas han sido correctas, sin picar entre ellas. Aunque ha habido momentos difíciles. El anterior a la comida lo he superado con relativa facilidad, sin embargo sobre las ocho de la noche ya comenzaba a sentir cierta ansiedad. Cierto que he cenado lo justo, pero no ha sido una cena sosegada. He engullido más que comer y todo por la ansiedad que ha estado a punto de ganar la batalla. Pero bueno, el primer día ya ha pasado y mañana doble prueba. Debo ir a la piscina y comer con moderación. Veremos si lo consigo.


